Muchos gatos prefieren beber agua en movimiento. La fuente con recirculación tiene un depósito ovalado de 3,2 litros, una salida lateral tipo grifo y una ventana para controlar el nivel sin abrirla. Es la versión con enchufe europeo, para conectar a una toma de casa.
Para elegir, compara la capacidad del depósito con el número de gatos y con la frecuencia con que puedes cambiar el agua, y elige un lugar estable, lejos del arenero y cerca de un enchufe. Cambia el agua y limpia la fuente con regularidad, comprobando por la ventana que el nivel no baje demasiado. Si tu gato no está acostumbrado, colócala unos días junto a su cuenco habitual, hasta que empiece a usarla solo. Una fuente no sustituye la opinión del veterinario si notas cambios en su forma de beber.